
Disruptores del Stream: cuando una idea empieza a tomar forma
Disruptores del Stream: cuando una idea empieza a tomar forma. Pruebas piloto, un estudio que se arma y cuatro personas con ganas de hablar de todo.
Hay proyectos que empiezan con una reunión, otros con un documento, otros con una idea perfectamente planificada.
Y después están los que empiezan diciendo: “Che… ¿y si hacemos un stream?”
Disruptores del Stream pertenece bastante a la última categoría.
En enero vamos a arrancar con las primeras pruebas piloto de lo que, si todo sale como esperamos, terminará convirtiéndose en un nuevo espacio para hablar de todas esas cosas que nos apasionan: ciencia ficción, películas, series, videojuegos, tecnología, cultura geek y, probablemente, unas cuantas discusiones que nadía tenía previstas.
La idea la vamos a llevar adelante entre cuatro: Diego Carenzo, Sergio Molina, Daniel Hulnik y yo.
Cuatro personas con intereses bastante distintos, pero con suficientes puntos en común como para que una conversación pueda terminar prácticamente en cualquier lado.
Y creo que justamente ahí está la gracia.
No queremos hacer simplemente otro stream
La intención nunca fue sentarnos frente a una cámara, poner cuatro micrófonos y repetir la fórmula que ya existe en otros cientos de programas.
Queremos encontrar nuestra propia forma de hacerlo.
Por eso estas primeras pruebas de enero van a ser importantes. No solamente para comprobar que técnicamente todo funcione, sino para descubrir qué pasa cuando dejamos que la conversación fluya.
Cómo nos manejamos los cuatro.
Qué funciona.
Qué no.
Qué temas nos hacen perder completamente el hilo.
Qué cosas terminan siendo mucho más interesantes de lo que imaginábamos.
Y, sobre todo, si somos capaces de transformar esas conversaciones que normalmente quedarían entre amigos en algo que también tenga sentido para alguien que está del otro lado de la pantalla.
El estudio también es parte de la historia
El proyecto está empezando a tomar forma alrededor del espacio que estamos armando sobre Gimnasio Yaguareté.
Y eso también me resulta particularmente interesante.
Porque una de las cosas que más me gustan de este tipo de proyectos es cuando un lugar empieza siendo una cosa y, poco a poco, se convierte en algo completamente diferente.
Un gimnasio.
Un espacio de entrenamiento.
Un estudio.
Un lugar para grabar.
Un punto de encuentro.
Y ahora también, quizás, el lugar desde donde cuatro tipos puedan sentarse a discutir durante horas sobre películas, videojuegos, ciencia ficción o cualquier otra cosa que se nos cruce por delante.
Enero va a ser el comienzo, no el resultado
No sabemos todavía exactamente qué va a ser Disruptores del Stream.
Y prefiero que sea así.
Las primeras emisiones van a ser pruebas. Vamos a equivocarnos, seguramente vamos a improvisar más de la cuenta y probablemente descubramos problemas que hoy ni siquiera sabemos que existen.
Pero justamente de eso se trata.
Antes de tener un programa hay que encontrar el programa.
Antes de tener una identidad hay que probar cosas.
Antes de que algo parezca armado desde afuera, generalmente hubo un montón de noches en las que alguien dijo “probemos esto”.
Así que enero va a ser nuestro punto de partida.
Diego, Sergio, Dani y yo.
Cuatro personas, algunos micrófonos, cámaras, un estudio que todavía se está armando y una idea que todavía no sabe exactamente hasta dónde quiere llegar.
Quizás dentro de unos años mire esta entrada y me acuerde de estas primeras pruebas como el momento en que empezó todo.
Y, si pasa eso, espero poder decir que nos divertimos tanto construyéndolo como terminamos divirtiéndonos haciéndolo.
Porque, al final, probablemente ese sea el verdadero objetivo.
Disruptores del Stream recién está empezando.
